Parte 2: ¿Qué nos está enseñando la crisis actual sobre nuestro sistema educativo?

La amabilidad es la nueva normalidad en un mundo pos-covid

Una serie de 3 partes sobre el impacto de la crisis de COVID-19 en el sistema educativo de la India y una invitación a un nuevo movimiento global en educación: #WhatIf #KindnessIsTheNewNormal

Escrito por: Suchetha Bhat es CEO de Dream a Dream y Vishal Talreja

A medida que avanza el impacto de la pandemia, se hace cada vez más claro que los modelos de aprendizaje y las escuelas tradicionales, nos han preparado mal a nosotros y a nuestros niños para comprender, dar sentido, responder y adaptarse a la incertidumbre y las vulnerabilidades que surgen de la crisis actual.

En los últimos años, el discurso sobre la reforma educativa avanzó hacia la preparación de los niños para los trabajos del futuro. Un enfoque que ha quedado obsoleto debido a 3 razones principales: 

1. ¡ El futuro ya está aquí!

La suposición repetida de que los jóvenes tendrían que enfrentar un mercado laboral incierto y un mundo en constante cambio, dentro de unos años, ya está en medio de nosotros, y este futuro incierto está cambiando mientras hablamos. Este es un momento para reflexionar y examinar críticamente: ¿hemos preparado a nuestros hijos para afrontar esta situación sin precedentes?

2. Crecimiento económico frente a priorizar el bienestar.

Por primera vez en la historia moderna, como especie, la humanidad se ha visto obligada a disminuir. De repente, la idea de que el crecimiento económico sea el único indicador del éxito de una nación, ha cambiado. Hoy, con razón, nos vemos obligados a priorizar el bienestar sobre el crecimiento económico, para nosotros y para el planeta. Países como Finlandia, Nueva Zelanda, Islandia, Eslovaquia, que se han centrado en la salud y el bienestar de sus ciudadanos, han respondido bien a esta crisis, mientras que muchos otros han luchado y fracasado. ¿Podría ser este el punto de inflexión que decide el nuevo propósito de la educación, que conduce a una nueva forma de estar frente a esta nueva realidad?

3. ¿Puede la educación ser la panacea para resolver las inequidades sistémicas arraigadas?

La crisis actual ha agravado aún más las desigualdades sistémicas en nuestra sociedad con los pobres y marginados afectados muchas veces más que la población promedio. Cuando un estudiante de octavo grado del que escuchamos, comparte un teléfono inteligente con su familia de cuatro, toma la decisión difícil de  comprar un paquete de Internet en lugar de alimentos y luego no se le permite ingresar a su clase en línea por llegar 5 minutos tarde, ¿no estamos perpetuando los mismos sesgos sistémicos que teníamos fuera del mundo digital? ¿Cuál podría ser el papel de la educación para cambiar esta realidad?

Antes de apresurarnos a contestar las preguntas anteriores, es necesario hacer una pausa y reflexionar sobre los desafíos estructurales que tenemos dentro del  sistema educativo, de los que la pandemia nos ha hecho dolorosamente conscientes. Entonces podemos comenzar a reimaginar el propósito de la educación en esta nueva realidad. Si bien sería fácil replicar viejos modelos y reutilizarlos en el mundo digital, debemos hacer una pausa para hacernos una pregunta difícil: ¿es esto lo que se necesita en este momento?

¡Esta pandemia ha traído consigo una comprensión severa, aunque omnipresente, sobre cuán interconectados estamos todos y cuán interdependientes somos del bienestar de los demás!

¿Qué pasaría si la educación fuera reimaginada para que esta etapa sea entendida como la ‘nueva normalidad’?

¿Qué pasaría si reevaluamos el sistema educativo actual, el cual está basado en exámenes que miden el éxito individual, y traemos un sistema educativo más holístico y colaborativo que se lleva a cabo al celebrar nuestra interconexión? No podría haber un mejor momento que ahora para alejarse de las soluciones rápidas, para pasar a una reforma radical.

¿Qué pasaría si reutilizamos la educación cuyo enfoque es tradicional, lineal e industrial, concentrado en la extracción de recursos y en el desarrollo de la fuerza laboral, y lo transformamos en un sistema que ayude a los niños a aprender a prosperar en un mundo impredecible?

¿Qué pasaría si la educación se convierte en el lente para ayudar a los niños a ver la interconexión entre todos los humanos y la naturaleza, y cómo esta unión puede ayudarnos a construir un mundo y un planeta más próspero?

Si no intentamos esto ahora, el miedo y la ansiedad creados por esta pandemia, se verán amplificados por un sistema educativo que celebra nuestra separación.

Esto requerirá una revisión completa de nuestro enfoque, pero ahora es el momento para ello.

Suchetha Bhat es CEO de Dream a Dream, una organización que trabaja para empoderar a los jóvenes de entornos vulnerables para superar la adversidad y prosperar en un mundo que cambia rápidamente utilizando un enfoque creativo de habilidades para la vida.